martes, 6 de diciembre de 2011

EL APRENDIZAJE HUMANO

Todavía hoy día podemos comprobar la enorme cantidad de ideas equivocadas que se tienen sobre el aprendizaje humano, a pesar de los avances espectaculares de la neurociencia y de las aportaciones de la psicología y de la didáctica. Constato este extremo en conversaciones que mantengo con muchos docentes. Parece que existe en el ambiente una cierta resistencia a integrar en la educación determinados descubrimientos. Hoy día, con independencia de otras variables, el ser humano no puede ser considerado como un sistema pasivo de almacenamiento de información, sino como un individuo autónomo que relaciona continuamente la información del ambiente percibido y construye conocimiento sobre la base de lo que sabe. Esta visión evolutiva del aprendizaje ofrece consecuencias importantes:
1.Los contenidos que aprendemos no los incorporamos desde fuera, sino que son construidos desde el interior, a partir de datos que seleccionamos e interpretamos en función de los motivos que tengamos y de los conceptos previamente aprendidos.

2.Somos conscientes de los procesos cognitivos -salvo alteraciones psicopatológicas- y, por tanto, podemos controlarlos. Esta metacognición (obedece al conjunto de los procesos que determinan nuestra autoconsciencia) influye de manera muy importante en nuestro aprendizaje. Un estudiante es siempre consciente de sus metas y recursos cognitivos; pero cualquier persona, en su vida ordinaria, desarrolla intuitivamente tales características. En definitiva, siempre estamos aprendiendo, aún sin proponérnosl.
3.Todo aprendizaje está fundamentado sobre un conocimiento específico que hemos adquirido con anterioridad, y que varía de unas tareas a otras.


4.El aprendizaje siempre es constructivo. Construimos nuevas habilidades y desarrollamos nuevas destrezas.
5.El aprendizaje es acumulativo. Lo que aprendemos no lo olvidamos con facilidad y lo reelaboramos para obtener rendimientos novedosos.

Todo aprendizaje se orienta hacia una meta, por insignificante que pueda parecer. A veces no somos conscientes del fundamento final de un aprendizaje concreto. El aprendizaje se produce generalmente en interacciones grupales y culturales. El aprendizaje ajeno a lo social no es viable. De aquí se deduce la característica de que todo aprendizaje es también “cooperativo”. Pero, a la par, el aprendizaje es diferente en cada individuo. Estas características que acabamos de desglosar, deben ser suficientes para marcar criterios didácticos que faciliten la adquisición de conocimientos. Por supuesto, no debemos tomarlos como algo inmutable. Los avances en el conocimiento del funcionamiento del cerebro, las estructuras sociales y la transmisión de información, no han hecho más que empezar. Los próximos años prometen ser apasionantes en este sentido.

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